Gonzalo Artal Hahn

31.7.06

¿Sin mascar?


- La fotografía es un buen aliado para la preservación de las especies.
- ¿Qué huea?
- Pensaba en que las máquinas fotográficas, entre otras, aportan más que nosotros, el ser humano de rapiña, en esto de la conservación. Captan y mantienen sin marchitar; no como nosotros, que nos acabronamos y atesoramos las hueas hasta cagarlas...
- ¿De qué hueas hablai?
- A er. Si vas por la calle y te encuentras con una flor diferente, simpaticona. ¿Qué haces?
- La arranco y le doy su utilidad. Es un buen regalo.
- Viste hueón. Depredador de mierda, cómo cresta no la contemplai un rato, le pegai su tocá, su foto y la dejai ahí mismo para que otros sientan parecido a ti y puedan recuperar algún recuerdo gastado...
- Esa onda.
- Si po hueón. Le evitai el patatú al dueño de la planta y permitis a otros pasarse rollos con el pasado, reencontrarse con unas sonrisillas, acordarse de algo que les permita revalidar el dicho...
- ¿Que sí se puede...?
- Algo así, pensaba en otro...
- ¿Todo pasado...?
- Ese.
- No lo comparto
- Ah bueh...
- Y si fuera una manzana ¿La sacai?
- Me cagaste.
- ¿La sacai o no?
- Si es roja, no.
- ¿Y si es verde?
- Chuucha...
- Brillosa, riiiica...
- Para ¿Cómo soy yo?
- Guatón y hambriao, como casi siempre...
- Y estoy en...
- Por aquí mismo. Con hartas y pocas frutas, vegetales y demáses, como querai verlo.
- Chucha.
- Depredador culiao, ni te acordaste de la foto, y lo que es peor, capaz que le pongai una sola mascá y la dejis ahí, botá en el piso. Sirviendo de excusa, aportando a las puteas para avalar lo charcha que somos, porque dejamos todo a medias, predicamos y no practicamos, nos gusta la del burro, que de aseguraos no nos damos cuenta que con el insignificante logrito alguien pierde, así ni cagando vamos a poder dominar los deseos del cuerpo. Guliento e mierda. Las hueas con liberar el alma. Chao con las formas perfectas, a la chucha lo hermoso. Ni sabio ni bueno...
- Bastaaa...
- Chucha me embalé hueón. Sorry. Eran ejemplos no má. Lo cierto es que no hay muchas manzanas verdes y las cámaras culias están re caras... así que a trabajaaaarrr...
- ¿Y si la manzana está en un frutera?
- ¿De quién?
- Da lo mismo
- ¿Da?
- No poh...
- Cómprate una manzana mejor y te dejai de hueas
- Chucha, pagando no hay culpas
- Touché.
- Suena feo.
- Pagar o ponerse a plantar.
- ¿Y de ahí el niño?
- ¿Qué mierda hablai?
- Nada, voy a sacarle fotos a las manzanas...
- Ojo. Sin mascar
- Sin mascar.
- Remembaaa: Maldad para ignorantes...
- ¿Verdad?
- Caliente, caliente...

23.7.06

Su Huidobro


-¿Por qué perdiste tu primera serenidad?
-Buena pregunta.
-¿Qué ángel malo se paró en la puerta de tu sonrisa con la espada en la mano?
-Dos cero.
-¿Quién sembró la angustia en las llanuras de tus ojos como el adorno de un dios?
-Ufff, me hierve la cabeza...
-¿Por qué un día de repente sentiste el terror de ser?
-Ah nooo, para...
-Estás perdido. Solo en medio del universo. Solo como una nota que florece en las alturas del vacío. No hay bien no hay mal ni verdad ni orden ni belleza.
-¿Solución?
Limpia tu cabeza de prejuicio y moral. Y si queriendo alzarte nada has alcanzado, déjate caer sin parar tu caída, sin miedo al fondo de la sombra.
-Esa onda...
-La vida es un viaje en paracaídas y no lo que tú quieres creer.
-Si, pero...
-Vamos cayendo, cayendo de nuestro cenit a nuestro nadir y dejamos el aire manchado de sangre para que se envenenen los que vengan mañana a respirarlo.
Adentro de ti mismo, fuera de ti mismo, caerás del cenit al nadir porque ése es tu destino, tu miserable destino. Y mientras de más alto caigas, más alto será el rebote, más larga tu duración en la memoria de la piedra. ¿Qué esperas?
-¿Debo asesinar al periodista?. ¿Consumir el placer? ¿Agotar la vida en la vida?
-Liberación, ¡Oh! sí liberación de todo. De la propia memoria que nos posee, de las profundas vísceras que saben lo que saben. A causa de estas heridas que nos atan al fondo y nos quiebran los gritos de las alas...
-Estamos sin quejarnos
-No trato de hacer feliz ni desgraciado a nadie. Quiero darte una música de espíritu...
-Vale Vicente, te pongo play

Éramos los elegidos del sol
Éramos los elegidos del sol y no nos dimos cuenta
fuimos los elegidos de la más alta estrella y no supimos responder a su regalo
Angustia de impotencia
el agua nos amaba
las selvas eran nuestras
el éxtasis era nuestro espacio propio
tu mirada era el universo frente a frente
tu belleza era el sonido del amanecer
la primavera amada por los árboles
Ahora somos una tristeza contagiosa
una muerte antes de tiempo
el alma que no sabe en qué sitio se encuentra
el invierno en los huesos sin un relámpago
y todo esto por que tú no supiste lo que es la eternidad
ni comprendiste el alma de mi alma en su barco de tinieblas
en su trono de águila herida de infinito.
(Vicente Huidobro)

13.7.06

Poniéndole otro color

Cuando me subo a un bus me gusta ponerme las manos en las axilas, estirarme y capear las horas de emoción rutera durmiendo, raja, hasta el terminal. Igual paja que el auxiliar espere el primer cabezazo para exigir el boleto o te ponga esa zamarrea clásica para entregar el pan con queso de utilería que dan en los clásicos. Igual a veces mironeo la tele, si es que está, pero como no se cansa de las patás de Jean Claude Van Damme, más me acomodo. Y así, me voy raja hasta el terminal. Y lo que más me gusta, es que me pasa seguido.
Me gusta decir ponte tú, sin lugar a dudas, mmmm, ¿ah si? y no embrome, como mi Opi, que me regaló alrededor de setecientas lucas de a puras lucas a lo largo de mi bendita infancia y delegó en mi la responsabilidad de almacenar esas Deporte Total y Minuto 90, que eran imperdibles para memorizarse, ponte tú, el equipo de Iberia Bío Bío o Naval de Talcahuano de fines de los 80. Me gusta ir al estadio, cagarme de la risa sentado o pegao a la reja; me gusta jugar a pata pelá, en la playa o en una polvorienta con los chuteadores arcillosos; preferentemente al medio, y gozo con la idea que la pelota caiga donde yo quise que cayera. Me gusta la cachaña, ponerle pino y los tiros libres con chanfle, y claro, ganar. En la cancha y ganar y perder en el Xperto, achuntarle y no, porque igual disfruto un restito con chucheterame y decirme; en las hueas que gastai.
Disfruto los helados de piña por las noches, los fanshop con empanás a cualquier hora, los paleteos previos a los piqueros, las jaivas en parrilla, los twister con palta, su salame, las fajitas chamulleras con diente de dragón, las maltas cusqueñas, las jaivas con mayo, la mayo con ajo y el olor al ajo en los dedos. Y claro, eso de juntar las cinco yemas y chantarme a oler harto rato mientras el churrasco, huachalomo, la prieta, el chunchule, su mondonguito, lo que sea, saca otro olor que también me encanta...
Me vuelve mono que me rasquen la espalda, que mi cuenta de Lan Pass siga creciendo, que crea que pronto saldré de las deudas y que podré invertir, así por ser, en un departamento o una casa rodante hecha a la medida, donde tendré mi tonto estudio para sacar reportajes, que es otra cosa que me gusta.
Me gusta el 7 como número de vida, el 8 en el dorso y el 17 negro de la ruleta; los choripanes bailables, los besitos tiernuchos, los chupaos calentones y que se me olvide que estuve preocupado porque se me borró algún fragmento de una noche, que es algo que me gusta harto. Debe ser porque es cuando más hay choripanes bailables, besitos tiernuchos y chupaos calentones.
Me gusta el cine, me gozo el Día de la marmota, verla y practicarla, llorar de impotencia con I am Sam de Sean Peann, Dancing in the Dark o con Ponette, una pendejita francesa de tres años que se le muere la vieja. Ufff. Me encantaría heredar la tradición de entregar un capa anti disparos como sale en Crush, porque me gustan las historias y pasar un rato con los cabros chicos, más si son de otros.
Me gustaría chuchetear al mundo ante un espejo como Robert De Niro y Edward Norton en Taxi Driver y Hora 25, para que despabilen y pongan sus manitas a disposición del resto, de algo, de esto. Me cago de la risa con las películas españolas, como Torrente y el Día de la bestia, y con la escena del resorte maricón que no dejaba entrar al que encarnaba el sueño americano en Robots. También es guena la huevia que le pone la comadreja al diente de sables en la Era del hielo.
Me fascina Julienne Moore en cualquier lao y Winona Ryder en Las Brujas de Salem. Me gusta Magnolia y los nexos, sus causalidades y el temón de Aimme Mann, el Mundo de Jack por sus escenarios y por incentivar a rayar parecido, y me gustó bastante les diré V de Venganza, por la pelá de cable sobre los ideales y la lucha contra los que apernan al revés. Libros varios; pero últimamente rallo su papa con Las Nueve Revelaciones… ufff…
Me encanta trabajar con una jefa que, de a de veras, quiere hacer cosas, que se puede considerar más como una amiga y que no le importa de quien mierda es la idea, sino que sacar adelante proyectos. Filo con los partidos, con la derecha o la izquierda. Es Rico hacer cosas, y que se te ocurran cada vez más, es mucho mejor.
Me gusta ver monedas y banderas de otros países flameando y ser parte de esa pequeña prueba de probarse un tantito ante modismos, otras historias y sus reglas impuestas por pura tradición. Me gusta la mochila y creer que escapo de las raíces, pero también me gustan mis raíces, mi familia, mi cama, mi Hornitos y por sobre todo, creer que soy iquiqueño. Disfruto con las conversas sin cortar el hilo con la Pauly, la porcinoterapia: ver tele comiendo y apapachándome con mi gorda, celebro la transparencia del Cepy, la volá emprendedora del Carlos con mi viejita perra, la dulzura del Carlitos Gerardo, las salidas, preguntas y respuestas de la Vale, la franqueza de la Vero, la disposición casi enfermiza de Marcelo y el respaldo de Chanchote. Quiero a mi chimbombonísima hermana a pesar de la fucking distancia y quiero, ojo con eso, a cada uno de los mandriles que se apellidan como yo. Aplaudo la paciencia de Jaime, los espaldarazos del elenco estable y de las tontorronas que me han ayudado a ser una mejor persona. De ti no voy a hablar. Si, tú. Solo diré que me encanta que me hayas enseñado a… ufff… (Dije que me gustaba ponerle pino). Que me encanta que hayas enseñado a amar. Fuerte la huea, pero ahí no más. Hay cosas que no quiero decir, hay cosas que no quiero negar. Mejor no las digo, mejor no las niego. No me gusta ser pusilánime, si Benedetti.
Y así. Me gusta ser yo y pena. Y mi broma. Mi disfraz, mi reflejo. Jodido y radiante. Aunque la cague y los frescos rajas no se rediman, sigo caminando… a buscar una malta Cusqueña o en busca de un bus, ponte tú.

6.7.06

Si es por ponerse unos temas...

Hay algunos drásticos que argumentan que el amor, esta situación transitoria que solamente afecta a los animales racionales, es una palabra de cuatro letras, dos vocales, dos consonantes y dos idiotas, porque mal que mal, algo de enfermedad hay en el amor. ¿O no mi pichiruche? ¿Mi chanchita linda, mañaño? Ya. Termino de subir esta cochinaita al blog y voy. No, corta tú, corta tú... No, tú...
¿Y qué es amor? Se cuestiona desde hace un buen rato Alberto Plaza, y algunos más por ahí, pero para darle continuidad al escrito, utilizaré al cantante para sostener que a pesar de que no sabe qué diantre significa este concepto polisémico (iiiii) igual se da el lujo para asegurar “no puedes detenerlo, no puedes controlarlo”. Algo así como la viroca. Toca. Llega.
¿Qué dicen los eruditos? Según el diccionario de la lengua española, amor es un afecto, un sentimiento o emoción que hace desear el bien y la compañía de otro, manifestándose -en mayor o menor grado- hacia los familiares y los amigos, o bien, hacia una pareja. Y claro, aquí entra el amor romántico, ese que insta a entre otras cosas, tomarse de las manos y lanzarse en besuqueadoras caminatas en pleno atardecer; o el sexual, que es cuando dicen “ese chatito está entero de empotao” y cambia el paseito de la tarde por unas volteretas, algo más friccionantes, rozando el amanecer. Como para caricaturizar.
Ahora, no nos olvidemos del amor a primera vista y el amor platónico, ese sentimiento puritano en el que se idealiza a la profesora de, de, a la profesora o a la chiquilla que pasó 157 veces por tú lado, o por la vereda del frente, cuando iba en el Gabriela Mistral, ahí por Ramírez, con Orella, con O’Higgins, con Bulnes, y nunca jamás te atreviste, siquiera, a decirle algo más que hola. Con la ceja si po, cero palabra. Algo así como la relación con Winnie Cooper, la de Los Años Maravillosos. Aunque extrañamente me gustaba más Dana Sterling de Robotech. Bueno, igual sus rollos con Lin Minmei... (Confesiones anexas: igual quise tener las chuletas largas de Rick Hunter. Un tiempo lo logré).
En fin. Amor y eso. Si se trata de ser más drásticos, hay algunos que argumentan -en la misma tónica del amor de lejos, amor de pendejos- que esta situación transitoria que sólo afecta a los animales racionales es una palabra de cuatro letras, dos vocales, dos consonantes y dos idiotas, porque mal que mal, algo de enfermedad hay en todo esto. ¿O acaso no se ha pillado hablando moñomoñoño mi chuchupi con su chiquilla? Ah, ¿ah?
Claaaro, igual es rico que a uno lo apapachen, y después de muchos arrurumacos y calores humanos, armarse un cuentito, y creer haber encontrado a la compañera de la vida... ese ser especial que te ayuda a cachetiar el tedio y aferrarse a esos estados en que nada falta, a patalear solos contra el mundo.
¿Qué dice Nietzche?, ponte tú. Dice que cuando amamos, juntamos todas las mejores propiedades de las cosas más maravillosas y perfectas que consideramos en el mundo, y como estas son similares con el objeto, es considerado como la cosa más maravillosa, como algo perfecto.
Es por eso que aprovecho de brindar, como diría Calamaro y el Nino Nei, por todas esas mujeres que derrochan simpatía, y por las que han logrado hacer de mí, aunque fuese por un ratito, una mejor persona; algunas de las cuales me teletranfutaron a un estado demasiado pasional, a un terreno que adictivamente causó dependencia, pero que a pesar de todo, no desencadenó en matricidio: hasta ahora, posiblemente la única cura posible para disiparlo.

Un, dos, tres, cuá...

La genealogía mítica del amor, con múltiples y contradictorias referencias, ofrece algo común: atribuir el origen del amor a la belleza, el placer o la astucia, a que no, maldita brincadora. Así, todo lo guiado por el corazón puede ser más apto para ser sentido que explicado, y para hallar su adecuada expresión, más que la palabra, está la música. No precisamente la de Plaza, que igual puedo tararearlo, sino que muchos otros temones.
“De alguna manera” de Luis Eduardo Aute es recomendable para botar los últimos lagrimones de resignación por la pérdida, el cagazo o lo que quiera que se haya hecho, mal; “Resitiré” del Dúo Dinámico”, por ser slogan de superación, sirve para envalentonarse y salir del foso; el “Soneto XXV” de Pablo Neruda, cantado por Javiera Parra en Marinero de Tierra Firme, es para dedicarlo a la nueva conquista, si es que uno no se quedó pegado eternamente con “Pasarán los días, pasaaaraaan los años. Nuevas ilusiones, otras despedidas... pero a tiii... olvidarte nunca”. Cosa que pasa.
En caso de seguir. “La quiero a morir” de manzanita, Django, Mark Anthony, Joaquín Sabina o quien la cante debe ser el tema para lucir chochísimo las anteojeras, el “No me falles” de Los Tres es para mantener el romance, o la ilusión, y el “El Aguijón” de los Fabulosos Cadillacs es para los que se vuelven a tomar la siguiente partida con algo de humor y harto de nueva resignación. Si está escuchando “Dentro” de Aute, adelántela, retroceda, haga lo que sea para llegar a “De alguna Manera”. Y así el ciclo, el espiral que continúa con el Dúo Dinámico y nos trae otros temas, otros amores... aunque puede que la clave, esté en Redolés.

True Egoistic Love
(Mauricio Redolés)
Piensa que cuando me echas de menos, en realidad no me echas de menos, sino que te echas de menosa ti misma, conmigo, haciéndote compañía. Porque cuando yo te echo de menos, en realidad me echo de menos a mí mismo, a tu lado.
True love. Egoistic love. Por eso envejecemos.

5.7.06

A soltar bloquetas...

Poniéndole color...

Me apestan los autos, manejarlos y verlos tiraos en las calles. Me cargan los hueones que botan basura sin asco y les pondría setecientas patas en la raja a los vacunas que les da por charchetear a los cabros chicos a diestra y siniestra. Más si es en la vía pública, que está llena de autos, porque no pasa na con tener que decirle parque automotriz a ese choclón de autos.
Me apestan las viejas que tienen cara de todo me da asco y las que no le suenan los mocos a los pendejos, pero no es motivo para sacarles la cresta, menos en las calles sucias y llenas de autos.
No pasa na con las tácticas del miedo para llegar a acuerdos o tener que mentir para dar un buen ejemplo. Me cargan los que exigen respeto por su cargo, vestirse por encargo, las calles asfaltadas en las playas, los masajes mal hechos, los partidos de baby fútbol con uno menos y las canciones en las que no entiendo nada, aunque igual me tararee algunas.
Me caga el hecho de que Deportes Iquique ya no exista, que el hueón que le puso el tiro de gracia trabaje en deportes, arriba de Iquique, y que yo y muchos más ya no sientan pasión por un club de Tercera, no porque sea un equipo de Tercera, sino porque no es mi club. Y claro, mala que el CDI me haya gustado tan poco rato, porque era tan más hincha del Colo, que igual me agrada su resto, pero que tiene hueones que tiran piedras y hacen mierda los estadios y el espectáculo.
Me apesta deber plata, que me deban, mentir, que me mientan, fallar, que me fallen, confiar, esperar, esperarme, que me dejen pagando, pagar después de comer. Aunque esté rico, pago refunfuñando. Y no es de cagao, porque no paso a los cagaos. También me carga que no haya confort en el baño, tener muchos llaveros y que no los encuentre, y que se me pierdan las billeteras con mis papeles, y que, más encima, sea mi culpa. Me apestan los trucos con demasiados daños y el hecho de saber que si sé, no me debo quedar callao.
Me cargan los hubiere o los hubiese, pagar arriendo en vez de dividendo, que no hayan locales abiertos para comer a eso de las tres de la mañana, que todo comience a funcionar a eso de las ocho, despertarme a las siete y algo, que la farmacia de turno sea la más lejana, que me toquen el brazo para decirme una cosa, que me manden a hacer algo que ya debería estar hecho. Es más. Le chantaría otras setecientas patas en la raja a quienes las ofician de coordinador y no hacen nada más que darse volteretas para más encima, acumular horas extras...
Me carga reconocer que dije que nunca iba a tener celular, que el internerd era una gran huea y que los que aquí escribían eran puros guatones culiaos que proyectaban lo que querían ser en el chat, porque no les nacía como mierda decirle “puta que estay rica” a una mina.
Me carga no poder decirle “puta que estay rica” a una mina que vea en la calle, llena de autos de mierda, o incluso, decirles algo en el chat o en un concejo, ponte tú. Mi guata pasa piola. La he tenido por tantos años que, la verdá, ni hueea.
Me da lata escuchar a la gente quejarse por atropellos, por carencias, por miserias y ver como otros hueones ganan de a palos, y se llenan la boca prometiendo soluciones que saben bien que no van a llegar. Me carga escuchar todo esto y llegar a mi almohada, a mi cobertor, a mis duchas con calefont, a mi relajo, leve, pero relajado. Me carga que en la sinceridad esté el peligro, que la caridad nazca del que no tiene y pensar que dependo de un broncodilatador, de la clorfenamina maleato y de un rábano, esa huea si que es rara... y ojo que no dije queñua: rábano.
Me cansa inventarme motivos, saber que no sé, negarme a quejarme, cerrar las puertas pa no volver a cagarla y por sobretodo, cagarla. Me cansa creer que ayudo y me huevea tener que revisar lo que escribo y borrar con el mate.
Pero no me aburro. Los hueones se aburren. Además que me carga ser hueón. Piensa, luego insiste, me digo. Aunque me cargan los hueones hinchaores, y mucho más, los que insisten en creer que las cosas cambiarán, que la gente cambia, que cambiamos... Como diría Benedetti, estoy jodido y radiante, y también viceversa.

1.7.06

Hulk poniéndole color...

La siguiente es una historieta escrita por OZQRO, ex joven Estrella iquiqueña, ahora lanzado al estrellato en Arica, donde se gana los morlacos "probando, probando" en la Frecuencia Digital... ya escribiré tu despedida de práctica o las dormias bajo el mall...

Un litro de armonyl, pero heladito...

¿Quién dijo que Hulk debe ser verde? Quizás lo irrisorio del tema pueda cautivar la atención de muchos que conozcan por ahí a un sujeto que de cuando en vez se le desencaja la teja, y actúa de la forma más inesperada pateando lo que se cruza en su camino.
La verdad a mi no me caen mal, es más, aparte de ser uno de esos, uno de mis “partner” en la nortina ciudad de Iquique tiene este tipo de cualidades.
Digo no me caen mal, porque hay cosas que si me molestan como aquellos que te despiertan para recordarte que hay que “laburar” o esos que insisten en elegir lado en las pichangas que jugaba cuando “nene” en el pasaje, los cuales cabe mencionar que ya con suerte están para pelotas, siendo víctimas del McDonald… cero deporte.
Cerrado el paréntesis y refiriéndose al tema primero, es bastante inesperado que el Armonyl no haga efecto y aplaque la vena que se va asomando por el cuello cuando te enfrentas a un asalto. Porque eso es lo que fue: Un Ver-da-de-ro Asalto. Ni siquiera fue a mano armada, pues lo curioso fue ser víctima de un aparato a quien él mismo le dio la chance: un cajero automático.
Sólo recuerdo que un día me dicen: ¿”Oye negro conoces al “Hulk Iquiqueño”? –yo haciendo memoria en la considerable cantidad de conocidos que pueda tener- dije noo!!, tas´ loco conozco puros cabros piola, cero agresividad.
La pregunta se me dirigió porque un colega periodista era el involucrado del cual se conocían sólo sus iniciales. Un punto que no consideraba fue la cercanía con el sujeto en cuestión, que al igual que muchos, unos grados de alcohol en el cuerpo lo ponen turuleco y se decide a no transar ante cualquier entuerto.
No con esto quiero aludir al estado etílico que podía haber sido una de las causas, puesto que el tema esta en la justicia, pero lo curioso fue enfrentar la realidad y darme cuenta que aquel “muchacho” que el que compartía su sandwinch de pernil con mil ají, con quien entonábamos en más de una oportunidad al relajado Chico Buarque y con el que en su momento nos hicimos “habitues” de las luces y la protofarandula iquiqueña, era quien había decidido castigar a la máquina de enfrente descargando sus “titantos” kilos y furia.Debo entender lo hereditario del tema, ya que experiencias –contadas por primera fuente- padre y “cepi” tienen los mismos arranques, pero por sobre el impasse lo curioso es lo caro del pasaje, pues sólo iba por dos luquitas pal boleto de vuelta de Arica a Iquique y la gracias le salió 500 lucas, más abogado... ¿habrán sido pal pasaje o pa un pitcher en el paseo 21 de mayo?


 
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